Entrevista con Franz Mittermayr

Conductor de pruebas

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Entrevista con Franz Mittermayr

Conductor de pruebas

Sr. Mittermayr, su trabajo consiste en hacer algo por lo que sin duda lo envidia mucha gente: conducir a diario el nuevo PANTHER. ¿Qué sensación le produce ir al volante del vehículo de extinción de incendios en aeropuertos más innovador del mundo?

No deja de ser una sensación especial. Aunque siento con más fuerza la fascinación cuando escucho las preguntas de los fans o incluso de niños pequeños que quieren subirse al PANTHER y están dispuestos a desplazarse muchos kilómetros para conseguirlo. En cuanto a la sensación durante la conducción del nuevo PANTHER, lo que más me impresiona es la cabina del conductor, que tiene una disposición más espaciosa que en el modelo anterior. Y la visibilidad optimizada garantiza una sensación mejorada y más segura durante la conducción.

¿Cuántos kilómetros ha recorrido con el nuevo PANTHER?

El vehículo se ha sometido a pruebas intensivas, durante las cuales recorrimos varios miles de kilómetros, unos 3.000 km hasta la fecha... y la fase de pruebas sigue estando en plena marcha, así que seguro que se sumarán algunos más.

¿Cuáles son las pruebas que más le gusta realizar con el nuevo PANTHER?

Lo que más me gusta es conducir en condiciones que representen un reto, que me provoquen cierto cosquilleo nervioso: tomar curvas cerradas a gran velocidad o poner a prueba mis límites para hacerme una idea del vehículo. En mi vida privada, también me gusta conducir en carretera y me encanta la velocidad.

¿Cuál ha sido la prueba de conducción más emocionante de su carrera?

Sin duda, una de las pruebas más emocionantes fue el primer trayecto en el nuevo PANTHER en el circuito de pruebas de St. Valentin, en Baja Austria. A pesar de mi larga experiencia, ser el primero en conducir el nuevo PANTHER en este circuito me produjo una sensación especial, fue un momento único. En aquel momento, el PANTHER era prácticamente un secreto, así que recibía cantidad de preguntas curiosas y había muchísimo interés, incluso entre mis parientes y conocidos. Por supuesto, esto lo hacía todavía más emocionante.

Una experiencia especial con el PANTHER que nunca olvidaré fue un viaje a Atenas en 2004. Me encargaron trasladar un PANTHER para el aeropuerto de Atenas. Un vehículo de apoyo griego iba abriendo camino, pero en cuanto divisamos la Acrópolis, tuvimos que interrumpir el trayecto, al menos por el momento. Las calles del casco antiguo eran infranqueables, demasiado estrechas para el PANTHER. La policía tuvo que cortarlo todo y parar el tráfico en las calles de alrededor. Bajo la atenta mirada de los que pasaban por allí, tuve que circular  marcha atrás  con el PANTHER durante casi 2 km para volver a una calle más fácil de transitar.

Otra cosa que me pasa mucho es que me paren cuando voy conduciendo por la vía pública, por ejemplo para comprobar que tengo todos los permisos especiales. Y a menudo, aprovechan para hacerse fotos o para subirse a la cabina y realizar un "sentado de prueba".

Si pudiese pedir un deseo para el PANTHER, ¿cuál sería?

Si pudiese pedir un deseo (aunque reconozco que es poco realista), sería poder conducir un PANTHER con cambio de marchas por una vez, para poder optimizar al máximo la velocidad.