Entrevista con el ingeniero Herbert Poellinger

Responsable de la zona de Asia, Pacífico, Australia y China de Rosenbauer

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Entrevista con el ingeniero Herbert Poellinger

Responsable de la zona de Asia, Pacífico, Australia y China de Rosenbauer

Sr. Poellinger, usted es uno de los creadores del PANTHER. ¿Cómo se sintió, 24 años después, al presentar el nuevo PANTHER en la feria Interschutz 2015?

No es del todo cierto que sea uno de los creadores del PANTHER: no llegué a la empresa hasta 1992, y para entonces ya hacía casi un año que el prototipo 8×8 estaba terminado; de hecho, llegué justo a tiempo para verlo, antes de que lo llevasen a Ginebra para su entrega. Peter Scheer, uno de los verdaderos creadores y mi primer compañero de trabajo, me enseñó el vehículo, una experiencia verdaderamente impresionante para un recién graduado como yo. No entré en contacto directo con el PANTHER hasta unas semanas después de que me contratasen, con el primer proyecto 6×6, que tuvo lugar en Japón. El aeropuerto de Kansai en Osaka, que por aquel entonces acababa de abrir, nos encargó dos vehículos y fui uno de los principales responsables de la realización de las pruebas y certificaciones necesarias en Japón. ¡Así que tuve que esforzarme por conocer a fondo el vehículo! La pasión por el trabajo y la fascinación del PANTHER no han cambiado en todos estos años. Así que  la sensación al verlo en la Interschutz 2015 fue verdaderamente fenomenal. En los últimos tiempos, como parte del equipo del proyecto, he participado activamente en el desarrollo del PANTHER, y es normal que casi se me escapase una lágrima cuando se levantó oficialmente el telón después de mucho trabajo por parte de los departamentos de desarrollo y producción y pudimos ver estas joyas de la ingeniería sobre el escenario.

¿Cuál es la entrega más emocionante de un PANTHER a un cliente que recuerda?

Cuando en 1999 empecé a trabajar en el departamento de ventas y durante los dos primeros años, fui el único responsable de ventas del PANTHER en EE.UU. Allí se dieron cantidad de situaciones interesantes; algunas incluso, increíbles. Por ejemplo, la entrega del primer PANTHER en Irak en el año 2005. Porque en vez de transportarlo por tierra, como en principio estaba planeado, hubo que llevarlo por aire de Áqaba a  Baghdad en un Illushin 76. DHL fue la empresa encargada de transportarlo y por tanto, el PANTHER acabó cubierto de pegatinas de DHL. Sin duda fue el paquete de DHL más grande que Rosenbauer ha enviado jamás. O la entrega del PANTHER en Katmandú, Nepal, de la que ningún transportista se atrevió a hacerse cargo. Así que nuestro técnico, Rudi Markt, no vaciló en conducir él mismo el  PANTHER  desde Calcuta subiendo por el Himalaya, y consiguió entregar a tiempo el PANTHER que nos habían encargado. Y hay otras muchas historias de lo más emocionantes…

¿Qué respuestas al nuevo PANTHER ha recibido por parte de sus clientes?

Están todos encantados. Destacan como muy positiva la decisión de promover la evolución y no una revolución con el nuevo vehículo. El diseño equilibrado y sobre todo, la calidad mejorada gracias al tratamiento industrial del PANTHER es algo que se ha seguido con gran atención, no solo por parte de nuestros clientes, sino también de nuestros competidores. El clamor general es: "¡Rosenbauer ha vuelto a subir el listón y además, lo ha puesto bien alto!"

 

¿En qué aeropuerto entrará en acción el primer nuevo PANTHER?

No habíamos hecho más que presentar el nuevo PANTHER cuando aparecieron numerosos interesados que querían utilizarlo en su aeropuerto lo antes posible. El primer cliente, aunque con solo 30 minutos de ventaja, fue el aeropuerto Changi de Singapur, que encargó un Panther 6×6 con HRET. El mismo día, aunque como digo solo media hora después, nos llegó un encargo de cinco PANTHER 6×6 y un PANTHER 4×4 desde Catar.